Toma aire, cierra los ojos y desciende
Aférrate a tu raíz y crece en el calor
De las gruesas voces del barro
Muy sólidas para el oído.
La vida burbujeante y espesa
Escurridiza y ondulante
Dilatada….
Escribe con la huella de cada movimiento
En los anillos de su ardiente vacío
Aquella anciana digestiva que huele con la lengua,
La que sabe
La que se enrosca en tu columna,
No se domina ni se obedece
Se danza en ella…
En el calor del vientre
Tejiendo está su nido
De hilos escarlata
De hilos de luna, sentimiento y deseo.
Guardiana y curandera de la vida que palpita
Adentro del huevo.
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