Unidad en la diversidad del conocimiento
Gaimonides emerge de las profundidades
de los abismos oceanicos, y decide liberar el dolor
Aguas levisimas que acienden a la admosfera
llevadas por el aire...
para continuar el ciclo de la vida.
Nos enseña la generosidad y el desprendimiento que necesitamos
para entrar en el tiempo de acuario... El gran aguador
Ya hemos construido y vivido en ciudades, nuestras ciudades son puntos de convergencia, redes de comunicación, en este sentido, una reconciliación con la tierra no se trata de idealizar el regreso el campo, se trata de tejer relaciones campo-ciudad, aprovechar lo que hemos construido y transformar nuestras ciudades en verdaderas ciudades acuarianas, sostenibles: huertas, jardines, parques, bibliotecas, grupos de meditación y deporte, círculos de mujeres de corazón abierto, bienestar para la fauna urbana, terrazas sustentables como alternativa para seguridad alimentaria, como alternativa de convivencia y armonía espiritual al interior de la familia y la propia casa. Tomar conciencia de que como consumidores tenemos poder, con el solo hecho de elegir alimentos orgánicos en el supermercado, o generados por empresas consecuentes con sus propios trabajadores y con la natura.
Tenemos la opción de dotar de poder moral a la belleza, mediante el canto, la pintura, cuidar a un enfermo o sembrar una planta. Pienso que la revolución no está en armas o discursos incendiarios, sino en la fuerza del humano, para ser centro solar en la espiral del cambio.
En esta revista he encontrado analisis valiosos sobre el sentido de crecimiento y sostenimiento urbano en nuestro tiempo, y varias alternativas que replantean el concepto de ciudad
http://ethic.es/2011/12/siglo-xxi-claves-para-un-nuevo-concepto-de-ciudad/

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